La presidenta de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), Carmen Teresa Márquez, denunció este jueves la paralización de la convención colectiva del sector educativo, la cual cumple más de cuatro años suspendida de manera inconsulta. Durante una movilización que logró alcanzar la sede de la Asamblea Nacional, Márquez enfatizó que el gremio sobrevive con un salario base inferior a los 2 dólares mensuales, rechazando el modelo de bonificaciones sin incidencia salarial que, a su juicio, ha mermado drásticamente la calidad de vida y la seguridad social de los docentes.
En el marco de la protesta nacional que agrupó a gremios, sindicatos y estudiantes, la dirigente gremial instó a la Inspectoría del Trabajo y al Ministerio del Trabajo a ofrecer respuestas concretas a los documentos consignados previamente. La exigencia central radica en la discusión urgente de la convención colectiva, herramienta que consideran indispensable para rescatar la dignidad del docente y establecer un esquema remunerativo que responda a la realidad económica del país, alejándose del esquema de «bonos» que no impactan en prestaciones ni vacaciones.
La marcha, que también integró a sectores universitarios, elevó peticiones paralelas para el incremento de las becas estudiantiles, advirtiendo que la precariedad afecta a toda la cadena del sistema educativo. Al entregar sus reclamos ante el Poder Legislativo, los representantes de la FVM reiteraron que el magisterio se mantendrá en conflicto activo hasta que se restablezca el diálogo formal y se acuerde un salario justo que permita el retorno de los educadores a las aulas bajo condiciones de vida dignas.
Fuente: Declaraciones de Carmen Teresa Márquez, presidenta de la Federación Venezolana de Maestros (FVM)

