El Papa León XIV sacudió la conciencia internacional al convocar una vigilia de oración por la paz para el próximo sábado 11 de abril. Tras impartir su primera bendición Urbi et Orbi, el pontífice denunció con firmeza la «globalización de la indiferencia», un concepto heredado de su predecesor, Francisco, advirtiendo sobre el peligro de que el mundo se acostumbre a la violencia y a las secuelas de odio que siembran los conflictos actuales. Con un llamado directo a quienes ostentan el poder, exhortó a abandonar las armas y elegir el diálogo sobre la fuerza.
El sucesor de Pedro enfatizó que la paz verdadera no consiste simplemente en el silencio de los fusiles, sino en una transformación profunda del corazón humano. Durante su alocución, León XIV instó a los líderes globales a renunciar a la voluntad de dominio para buscar el encuentro con el otro, subrayando que la paz de Cristo es la única capaz de sanar un mundo asolado por la división. Este mensaje marca un hito en su joven papado, posicionándose como una voz crítica frente a las consecuencias económicas y sociales de la guerra que afectan a toda la humanidad.
Con la tradicional felicitación de Pascua en diez idiomas ante una multitud congregada en la plaza de San Pedro, el Papa concluyó su primera Semana Santa participando activamente en todos los ritos litúrgicos. La jornada cerró con una sentida imploración para que el Señor conceda alivio a los pueblos marcados por el odio, reafirmando el compromiso de la Iglesia en la mediación de conflictos. De esta manera, León XIV consolida su liderazgo espiritual, invitando a los fieles a no rendirse ante el mal y a hacer oír el «grito de paz» que brota del corazón del mundo.
Fuente Informativa: Oficina de Prensa de la Santa Sede

