La citología se consolida como el estudio preventivo más determinante para la salud femenina, permitiendo detectar desde infecciones leves hasta lesiones precancerosas de forma oportuna. El ginecólogo Daniel Márquez subrayó que la realización periódica de la prueba de Papanicolau, complementada con la colposcopia, es fundamental para reducir la incidencia y mortalidad por patologías oncológicas de cuello uterino, una de las afecciones con mayor impacto global. Estos estudios permiten identificar la presencia del Virus del Papiloma Humano (VPH), principal causante de esta neoplasia, facilitando el establecimiento de protocolos de vigilancia médica efectivos.
Esta estrategia de diagnóstico temprano se alinea con los objetivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la erradicación del cáncer de cérvix, los cuales se basan en tres pilares: vacunación contra el VPH, tamizaje de precisión en mujeres de 35 a 45 años y tratamiento inmediato de lesiones detectadas. Según los especialistas, cuando el diagnóstico se realiza en etapas iniciales, las tasas de curación superan el 90%, lo que convierte a la prevención secundaria en una herramienta de vida indispensable para la población femenina nacional.
Finalmente, el llamado médico enfatiza que la citología no es solo un examen de rutina, sino un componente crítico de la salud pública para frenar el avance del cáncer ginecológico. La aplicación de tratamientos oportunos y el seguimiento constante tras un hallazgo positivo son los pasos definitivos para salvar vidas. Al priorizar estos chequeos, se busca que la sociedad venezolana avance hacia un modelo de prevención que minimice el impacto de enfermedades que, detectadas a tiempo, son totalmente tratables.
Fuente: Recomendaciones de la OMS

