El secretario general de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), Roberto Enríquez, presentó formalmente la hoja de ruta estratégica de la coalición opositora para los próximos meses. El plan integral prioriza la estabilización económica y la reconciliación nacional como pilares fundamentales para superar la crisis actual. Según Enríquez, la propuesta combina una movilización ciudadana coordinada a nivel interno con una fuerte presión diplomática internacional, todo ello bajo el paraguas de una negociación política robusta que permita restablecer el orden democrático en el país.
El objetivo central de este proceso, según detalló el dirigente, es la restitución plena de la soberanía popular a través de la celebración de elecciones libres y transparentes en todos los niveles del Estado. La hoja de ruta no solo contempla el evento electoral, sino que exige condiciones previas esenciales, como la liberación inmediata de los ciudadanos detenidos por razones políticas y el diseño de garantías para el retorno seguro de los exiliados. Con este planteamiento, la PUD busca unificar los esfuerzos de los diversos sectores de la sociedad civil bajo un propósito común de cambio institucional y paz social.
Para asegurar el cumplimiento de estos acuerdos, la coalición propone la presencia permanente en territorio venezolano de organismos internacionales de alto nivel, incluyendo un representante especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Esta vigilancia externa se considera clave para acompañar la transición hacia una economía sostenible y garantizar el respeto a los derechos humanos. La propuesta de Enríquez enfatiza que solo mediante una salida electoral negociada y supervisada se podrá atraer la inversión necesaria para reactivar el aparato productivo y mejorar la calidad de vida de los venezolanos.

