El Parlamento Europeo aprobó este jueves 30 de abril una resolución contundente que condiciona cualquier transición pacífica en Venezuela al cumplimiento de una hoja de ruta democrática. Con una sólida mayoría de 507 votos a favor, el hemiciclo exigió la liberación incondicional de todos los privados de libertad por motivos políticos y la anulación de sus cargos. El texto, fruto de intensas negociaciones entre grupos populares, liberales y ultraconservadores, enfatiza que no habrá credibilidad en el proceso sin una reestructuración profunda de los poderes Judicial y Electoral, así como de los cuerpos policiales del país.
La resolución también pone el foco en la urgencia de establecer un cronograma electoral que garantice procesos libres, justos y transparentes. A pesar de que durante la semana se presentaron enmiendas que sugerían una reducción gradual de las sanciones —postura impulsada principalmente por la diplomacia española— y otras que condenaban la injerencia externa, la mayoría parlamentaria optó por mantener una línea de máxima exigencia institucional. Este documento refuerza la posición de la Unión Europea como observador crítico y presiona por reformas estructurales inmediatas en el sistema político venezolano.
El resultado de la votación, que apenas registró 31 votos en contra y 35 abstenciones, refleja un consenso mayoritario en Bruselas sobre la crisis venezolana. Al rechazar las propuestas de suavizamiento de medidas de presión sin cambios previos, el Parlamento Europeo ratifica que el reconocimiento de avances dependerá estrictamente del desmantelamiento del aparato de persecución y la apertura de una vía electoral con garantías internacionales. Esta resolución se convierte en el nuevo marco de referencia para las relaciones diplomáticas entre el bloque comunitario y Caracas en los próximos meses.
Fuente: Resolución del Parlamento Europeo / Agencias internacionales

