Las fuertes precipitaciones de las últimas jornadas han sumido al municipio Unda en un estado de alerta crítica, dejando un saldo de 18 sectores incomunicados y daños estructurales severos. El incidente más grave se localiza en la Troncal 007, a la altura de Pueblo Viejo, donde el hundimiento total de la calzada tras el colapso de un alcantarillado reciente ha paralizado el flujo vehicular. Esta interrupción ha forzado a los habitantes a realizar traslados de emergencia a pie, cargando pacientes en camillas ante la imposibilidad de acceso para las ambulancias.
El reporte oficial, encabezado por el alcalde Edward Giménez y efectivos de Protección Civil, confirma que al menos 20 viviendas han sufrido daños de diversa consideración. La crisis se extiende a la red de servicios públicos con cortes eléctricos prolongados, mientras comunidades como Cerro La Trinidad, El Filito y gran parte de la parroquia Peña Blanca permanecen totalmente aisladas por derrumbes. La fuerza de las aguas no solo ha fracturado la movilidad, sino que mantiene bajo amenaza la estabilidad de decenas de familias que dependen de una pronta rehabilitación de las vías.
En respuesta a la contingencia, cuadrillas de rescate y maquinaria pesada trabajan intensamente en la remoción de lodo, escombros y árboles para restablecer el paso en los puntos más críticos. Las autoridades mantienen una vigilancia estricta sobre el cauce del río Chabasquencito y la quebrada Córdoba para anticipar nuevos desbordamientos. Pese a las dificultades geográficas acentuadas por los deslizamientos, los organismos de socorro han reafirmado su despliegue en la zona para garantizar que la asistencia humanitaria llegue a cada rincón afectado de la región.
Fuente: Protección Civil Portuguesa

