El Gobierno de Venezuela defendió la deportación del empresario Alex Saab a Estados Unidos, calificándola como una medida administrativa fundamentada estrictamente en la defensa de los intereses nacionales. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, enfatizó que la decisión no responde a ninguna otra consideración externa y aclaró que Saab es un ciudadano de origen colombiano que cumplió funciones en el país. Rodríguez desvinculó a la administración venezolana del futuro judicial del empresario, señalando que la situación legal actual representa un asunto exclusivo entre la justicia estadounidense y el procesado.
Por su parte, el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, argumentó que la medida se ejecutó al comprobarse que Saab no posee la nacionalidad venezolana. Durante la rueda de prensa semanal del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Cabello reveló que el empresario mostró irregularidades al ser interrogado sobre su identidad y confirmó que las autoridades locales investigan múltiples fraudes cometidos por él contra el Estado venezolano.
El desalojo del país y posterior entrega a las autoridades norteamericanas responde de manera directa a la investigación por lavado de dinero que el empresario enfrenta en el sistema judicial estadounidense. Con esta acción, el bloque oficialista marca distancia de la figura de Saab, enmarcando el procedimiento dentro de la cooperación internacional y el cumplimiento de las normativas legales vigentes.
Fuente: Declaraciones oficiales del Gobierno de Venezuela

