El abogado, defensor de los derechos humanos y político Roberto Marrero regresó a Venezuela tras permanecer casi seis años en el exilio y haber estado privado de libertad en la sede de El Helicoide. El exdiputado se acogió a los beneficios de la Ley de Amnistía con el objetivo de reincorporarse de forma activa a la escena política nacional y evaluar el complejo panorama de transición que atraviesa el país. A su llegada, Marrero inició una agenda de consultas institucionales para analizar los desafíos institucionales de la República.
Durante sus primeras declaraciones a los medios de comunicación, el dirigente enfatizó que los procesos de transición no ocurren de forma automática ni siguen fórmulas preestablecidas. En ese sentido, señaló que la actual gestión interina dirigida por Delcy Rodríguez está dando pasos hacia esa ruta de transformación del Estado. Marrero recalcó que el establecimiento de un cronograma y fechas electorales claras no puede ser una decisión unilateral, sino que requiere obligatoriamente de un acuerdo mínimo y un esfuerzo colectivo que sume de manera transversal a todos los sectores del país, invitando además a los venezolanos en el exterior a volver para construir dichos acuerdos.
Finalmente, el político abordó la urgencia de avanzar en la reinstitucionalización del país como la única vía para generar seguridad jurídica real y devolver la confianza a las grandes empresas capaces de reactivar el aparato productivo. Explicó que, aunque recuperar la institucionalidad es un concepto sencillo en la teoría, la práctica se complejiza debido a la actual carencia de consensos nacionales. Marrero concluyó que la convocatoria de un proceso electoral legítimo, transparente y alcanzado mediante el diálogo es el mecanismo fundamental para garantizar la solidez institucional y atraer las inversiones extranjeras necesarias para mitigar la crisis económica.
Fuente: Entrevista realizada en Venevisión

