La Orquesta Sinfónica Carlos Cruz-Diez, conformada por músicos venezolanos radicados en España, protagonizó un hito histórico este lunes 8 de junio al encargarse del acompañamiento musical durante el multitudinario Encuentro Diocesano presidido por el papa León XIV. El emblemático estadio Santiago Bernabéu de Madrid sirvió de escenario para este evento eclesiástico de masas, el cual congregó a más de 70.000 fieles, religiosos y laicos provenientes de las diócesis de Madrid, Alcalá de Henares y Getafe. Bajo la dirección del maestro Manuel Jurado, la agrupación venezolana acopló su talento junto a una banda de rock y a un monumental coro de mil voces —dirigido por el sacerdote Toño Casado— para guiar la banda sonora de una jornada marcada por la fe y la integración de la comunidad migrante latinoamericana en suelo europeo.
La robusta maquinaria musical coordinada por los artistas criollos brindó soporte y armonía a las presentaciones de reconocidos solistas invitados, entre los que destacaron las intervenciones de los cantantes ibéricos David Bustamante, Daniel Diges y los integrantes del movimiento Hakuna. El repertorio del concierto incorporó un balance equilibrado entre la solemnidad litúrgica y composiciones contemporáneas de optimismo social, incluyendo el himno oficial de la visita papal «Alzad la mirada», piezas clásicas de Ludwig van Beethoven y adaptaciones de temas populares de Diego Torres. Al dirigirse a la asamblea que agitaba banderas de España, Venezuela, Colombia y Perú, el sumo pontífice definió a la comunidad católica madrileña como una «familia eclesial hermosa que está aprendiendo el arte de la polifonía, de la unidad en la diversidad».
La notable presencia de la diáspora venezolana se hizo sentir tanto en la tarima como en las gradas del recinto deportivo, donde decenas de familias asistieron para manifestar su respaldo devocional al obispo de Roma. En declaraciones concedidas en el sitio, ciudadanos venezolanos expresaron su profunda emoción por presenciar el acto en un entorno de mayor cercanía en comparación con las masivas liturgias de calle celebradas previamente el fin de semana. Residentes como Luis Villegas y Marina Patiño destacaron el asombro de ver cumplido el anhelo de saludar al santo padre fuera del Vaticano, valorando la masiva concurrencia de la juventud hispanoamericana como un reflejo de la alegría contagiosa de una Iglesia viva que convive en amor y libertad dentro de la capital española.
Fuente informativa: Cobertura de prensa de la Agencia EFE

