El Monitor de Femicidios de la organización Utopix reportó un total de 34 femicidios consumados en Venezuela al cierre de marzo de 2026, lo que representa una alarmante frecuencia de un asesinato cada 64 horas durante el primer trimestre del año. Las cifras revelan un patrón de extrema crueldad donde las armas blancas y de fuego predominaron como los principales medios de agresión, afectando mayoritariamente a mujeres en edades productivas entre los 16 y 45 años, y dejando a 21 menores de edad en la orfandad. Además, los informes alertaron sobre la vulnerabilidad de las venezolanas en el exterior, registrándose casos de violencia transnacional en países como Ecuador y Colombia.
La investigación detalló que la mayoría de estos crímenes se categorizaron como femicidios íntimos, perpetrados por parejas, exparejas, padrastros y familiares cercanos de las víctimas en entornos cotidianos o bajo el amparo de dinámicas de bandas delincuenciales. Durante el período evaluado, la saña de los ataques no perdonó a menores de edad ni a adultas mayores, registrándose crímenes atroces ejecutados frente a niños, abusos sexuales previos y el abandono de cuerpos en la vía pública. En cuanto a los agresores, las autoridades lograron la detención de 19 de los 40 femicidas identificados, mientras que el resto se dio a la fuga o se quitó la vida tras cometer el delito.
Ante este panorama, diversas organizaciones aliadas y activistas exigen al Estado venezolano la implementación inmediata de un Plan de Emergencia Feminista y políticas de prevención con enfoque de género para frenar la impunidad. Aimeé Zambrano, coordinadora del Monitor de Femicidios de Utopix, insistió en que más allá de los marcos legales existentes, el país requiere acciones contundentes y estructurales que articulen una respuesta institucional rápida para proteger la vida de las mujeres y detener la desarticulación de los entornos familiares.
Fuente informativa: Monitor de Femicidios del colectivo Utopix

