Decenas de ciudadanos permanecen apostados a las afueras de la sede del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) en Bello Monte, Caracas, a la espera del ingreso de nuevos cuerpos que permitan la identificación de sus familiares. La contingencia ocurre tras el «doblete sísmico» registrado el pasado miércoles en Venezuela, el cual ha dejado una cifra oficial trágica de 1.430 fallecidos. Fuentes extraoficiales reportan que unas 500 víctimas fatales han ingresado a la morgue capitalina, manteniéndose la mayoría de los restos bajo condición de no identificados debido a la complejidad de las labores forenses.
Ante el colapso logístico y la falta de información centralizada, los familiares de las víctimas han optado por dividirse en comisiones de búsqueda exhaustiva entre la morgue de Bello Monte y la sede forense del litoral central, en el estado La Guaira. El rastreo de ciudadanos reportados como desaparecidos se extiende simultáneamente hacia los principales centros hospitalarios de la región capital y directamente en las zonas de los trágicos derrumbes estructurales. Esta situación mantiene en vilo a los allegados, quienes denuncian vivir horas de profunda incertidumbre mientras intentan dar con el paradero de sus seres queridos.
Por otro lado, un sector de los ciudadanos congregados en el recinto forense ya logró completar los protocolos de reconocimiento visual y dactilar de sus familiares fallecidos. Estos grupos se encuentran actualmente en la fase de trámites administrativos a la espera de la emisión de las correspondientes actas de defunción indispensables para proceder con los sepelios. Las autoridades forenses y los organismos de protección civil mantienen el resguardo de la zona mientras agilizan los procesos de entrega para mitigar el dolor de los afectados.
Fuente informativa: Reportes de familiares en el sitio y datos extraoficiales del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf)

