Un grupo importante del sector comercial, de emprendedores y de producción del estado Cojedes manifestaron su extrema preocupación ante el recrudecimiento de los cortes eléctricos programados y las fluctuaciones del mercado cambiario. Los afectados reportaron racionamientos de energía eléctrica que oscilan entre 5 y 8 horas, aplicados de forma diaria o interdiaria en bloques variables de mañana, tarde, noche o madrugada sin un cronograma oficial establecido. Esta inestabilidad en el Sistema Eléctrico Nacional ha provocado pérdidas millonarias de mercancía en establecimientos que dependen estrictamente de la cadena de frío, como carnicerías, charcuterías y pescaderías, situando al sector comercial al borde del colapso financiero.
El gremio de productores locales denunció que la falta de inversiones oportunas y presuntos hechos de corrupción en la infraestructura energética agudizan una crisis que esperaban que disminuyera tras los fuertes terremotos ocurridos en el país el pasado 24 de junio. Al respecto, criticaron la ausencia de información oficial por parte de la Corporación Eléctrica Nacional que precise la duración estimada de estas restricciones operativas. Asimismo, señalaron que las limitaciones tecnológicas derivadas de la falta de electricidad paralizan los sistemas de pago digital, impidiendo el normal desarrollo de las transacciones comerciales cotidianas en toda la entidad llanera.
A la crisis de los servicios públicos se suma una acelerada devaluación monetaria que ha disparado las divisas, tendencia que los comerciantes vinculan directamente al impacto político. Los portavoces sectoriales advirtieron que la cotización del dólar oficial ronda los 667 bolívares con proyección hacia los 700 bolívares. Este panorama inflacionario destruye el poder adquisitivo local y anula la capacidad de reposición de inventarios, complicando la viabilidad económica de las empresas de la región.

