El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, instruyó a Migración Colombia y a la Policía de Barranquilla activar operativos de control inmediatos para identificar y deportar a ciudadanos extranjeros en situación migratoria irregular o implicados en actividades delictivas. Durante un consejo de seguridad celebrado en Barranquilla, el jefe de Estado enfatizó que las acciones institucionales priorizarán la expulsión de aquellos vinculados a la criminalidad, seguida por la detención de personas sin estatus legal en el territorio nacional.
La medida establece una línea de acción drástica y unificada por parte del Ejecutivo para acelerar los procesos de expulsión en el menor tiempo posible. «No voy a aceptar a inmigrantes ilegales de donde sea que vengan que estén cometiendo delitos en Colombia; se van y los deportamos», sentenció de forma categórica el mandatario, según reportes de la agencia Efe. Con esta directriz, la administración central busca ejercer un control más estricto sobre los flujos migratorios y responder a las demandas de seguridad en las principales capitales del país.
Esta intervención forma parte de una reestructuración integral de la política de seguridad nacional impulsada por la actual administración gubernamental. El nuevo enfoque estratégico busca eliminar las distinciones operativas en el combate a la delincuencia y catalogar de forma unánime como agrupaciones terroristas a todos los grupos armados al margen de la ley. De esta manera, el control migratorio se alinea directamente con los objetivos de pacificación y combate al crimen organizado en el suelo colombiano.
Fuente informativa: Declaraciones del presidente Abelardo de la Espriella

