Al cumplirse el primer año de su toma de posesión canónica como el quinto Obispo de la Diócesis de San Carlos, Monseñor Alexander Rivera Vielma ofreció un balance de su gestión pastoral en el estado Cojedes, la cual se ha caracterizado por la sencillez, la cercanía con la feligresía y la fraternidad con el presbiterio local. El prelado manifestó su profunda satisfacción por el trabajo eclesiástico realizado desde su consagración episcopal en 2025, un acto litúrgico masivo presidido por Monseñor Helizandro Terán que congregó a miles de personas en las instalaciones del Coliseo José Miguel Pandare de la capital cojedeña.

Oriundo del estado Mérida, donde desarrolló la mayor parte de su ministerio presbiteral antes de su designación por parte del Papa León XIV, Monseñor Rivera Vielma destacó su rápida adaptación a la geografía y al clima del llano venezolano. El obispo confesó que, a pesar de las advertencias previas sobre las altas temperaturas de la región, el factor climático no ha sido un impedimento para desplegar su agenda de evangelización. Explicó que la transición desde la vida parroquial hacia la dignidad episcopal ha demandado asumir mayores responsabilidades estructurales, las cuales ha afrontado con un enfoque de servicio directo en las comunidades.
«Las responsabilidades se multiplican porque es otra estructura y otro mundo de cosas; a lo mejor uno al principio no se siente preparado, pero Dios concede la gracia a través de la ordenación», aseveró el jerarca católico. Asimismo, enfatizó que, aunque existe una notable diferencia ejecutiva entre coordinar una parroquia y regir una diócesis entera, procura ejercer su ministerio con el mismo espíritu de un párroco rural, priorizando las visitas constantes a los templos locales y el acompañamiento directo a los ciudadanos. Con este aniversario, la Iglesia de San Carlos consolida una etapa de renovación e impulso a sus actividades sociales y espirituales.

