El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que los ciudadanos venezolanos recibirán los beneficios directos de las ganancias y regalías generadas por los nuevos acuerdos petroleros en la nación. El jefe de la diplomacia estadounidense enfatizó que los campos energéticos, que previamente operaban sin niveles óptimos de productividad bajo el control de corporaciones de China, Rusia e Irán, reactivarán su potencial mediante la nueva alianza con Washington. Según el funcionario, este esquema técnico y comercial está diseñado estratégicamente para garantizar la transparencia y evitar el desvío de recursos públicos hacia redes de corrupción.
En el plano político, Rubio abordó el escenario institucional de Venezuela y la viabilidad de convocar a próximos procesos electorales en el corto plazo. El secretario de Estado manifestó la firme aspiración del gobierno estadounidense de que el país concrete la transición hacia un gobierno elegido democráticamente «más pronto que tarde», posicionando el restablecimiento institucional como un eje clave para la estabilidad de la región. Las declaraciones perfilan la hoja de ruta de la administración norteamericana, la cual vincula la recuperación económica y energética con la normalización democrática.
Tras los pronunciamientos del secretario, la Embajada de los Estados Unidos en Caracas validó de forma institucional la postura de la Casa Blanca a través de una estrategia de difusión en sus canales oficiales y plataformas digitales. El respaldo diplomático reafirma la cohesión de la política exterior estadounidense hacia Venezuela, amplificando el mensaje sobre el nuevo modelo de gestión energética y el respaldo a los procesos democráticos en el país.
Fuente: Declaraciones del secretario de Estado de los EE. UU., Marco Rubio

