El Concejo Municipal de Tinaco celebró una Sesión Especial en la sede de la agrupación Vigor Salud y Grandeza (Visagra), escenario donde este prestigioso colectivo fue declarado de forma oficial como Patrimonio Cultural de la jurisdicción. Durante el emotivo acto protocolar, el ayuntamiento local también otorgó la máxima distinción de Hijo Ilustre a William García, reconocido docente y Premio Nacional de Historia 2025, quien fungió como Orador de Orden. La actividad estuvo encabezada por el presidente de la Cámara Municipal, Randy Aguiar, junto a Pedro Figueredo en representación del alcalde Albertico Galíndez, concejales, el diputado regional Jessi Martínez y la directora del gabinete de cultura, Karina Rojas, acompañados por gremios educativos y cultores locales.
Durante su alocución, García revivió la memoria histórica de Visagra detallando sus 39 años de trayectoria ininterrumpida desde su fundación en agosto de 1987, al tiempo que enalteció el gentilicio tinaquero y rindió tributo a baluartes fundadores como Juana «La Morocha» Fuente y Daniel Herrera. En un discurso que entrelazó vivencias personales y crónicas patrias, el orador vinculó la fecha con hitos de trascendencia nacional, recordando el rol histórico del general de aviación tinaquero Antonio María Conde Casadiego en el incidente de la corbeta Caldas en el Golfo de Venezuela. Previo al discurso central, la junta directiva de la agrupación cultural aprovechó el encuentro para entregar reconocimientos especiales a los artistas y miembros que han hecho vida y consolidado la identidad de la institución.
El cierre de la jornada estuvo marcado por manifestaciones artísticas tradicionales, contando con la participación de agrupaciones musicales y destacados exponentes de la canta criolla de la región. El galardonado William García extendió su agradecimiento a las autoridades legislativas, personificadas en el presidente del concejo, Randy Aguiar, y el secretario Alcides Quiñones, por institucionalizar este reconocimiento que blinda el acervo del municipio. Con este acto, la municipalidad busca preservar la identidad cultural cojedeña y potenciar el legado de sus instituciones comunitarias como motores de desarrollo social y educativo para las nuevas generaciones.

