El estado Cojedes conmemora la trayectoria de uno de sus hijos más ilustres, Guillermo Reyes, un hombre polifacético que convirtió su existencia en un testimonio vivo de arte, docencia y pasión comunitaria. Nacido el 17 de julio de 1951 en el seno de un hogar humilde fundado por Don Guillermo Antonio Reyes Veloz y Doña Petra Amelia Matute de Reyes, este tinaquero forjó desde su juventud un camino de superación académica y compromiso social. Tras cursar sus primeros estudios en instituciones emblemáticas como el Grupo Escolar José Laurencio Silva y el Liceo Eloy Guillermo González, consolidó su formación superior en la Universidad de Carabobo y la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), sentando las bases de una vocación pedagógica que ejerció con distinción durante más de una década en las aulas lasallistas.
El ámbito de las artes escénicas cojedeñas registra su nombre como un precursor indispensable. A través del Grupo de Teatro Rejas, Reyes inició su andar en las tablas con la obra Los Criminales de Rodolfo Santana, representando a la entidad en festivales nacionales organizados por la Asociación de Teatro Popular Venezolano (ATPV) entre 1974 y 1990. Su visión estructural lo llevó a diseñar, junto a figuras como Chepe Castro y Rafael Arias, el proyecto de la Escuela de Teatro regional, que hoy se erige como un pilar fundamental en la zona. Su constancia artística cristalizó en 1991 con la fundación de la Compañía Regional de Teatro, consolidando un movimiento que transformó el quehacer cultural del estado.

Como compositor, su pluma dejó piezas invaluables que capturaron la esencia del folklore llanero y los valores sociales. Destaca su autoría en temas como Cuna de los Arpistas, una puesta en escena que congregó a más de 40 arpas en tarima con maestros de la talla de los Lovera y Freddy Cancini, así como la canción Cohaeri, dedicada a Cojedes para los Juegos Panamericanos. Su sensibilidad también se reflejó en el ámbito escolar al componer en 1991 el himno de la Unidad Educativa Privada Ligia Cadenas, titulado Niños del Mundo, una obra dedicada a la defensa de los derechos de la infancia que se sumó a sus numerosos galardones en festivales nacionales.

La comunicación social fue otra de las grandes facetas donde dejó una huella indeleble. Iniciado desde muy joven en Radio San Carlos, se convirtió en una de las voces de referencia de la locución regional, apadrinando a las generaciones de relevo en la denominada «Sangre de Radio». Su trayectoria radial e institucional incluyó la cofundación del sindicato de Radio y TV en los años 90 junto a Francisco Veloz. Asimismo, ejerció el periodismo empírico con rigurosidad al dirigir el diario impreso La Opinión, la emisora Viva FM y participar como cofundador de Primicia TV, méritos que le valieron el reconocimiento del premio Mara de Oro.
Su dinamismo vital también lo llevó a participar activamente en la arena política y la gestión pública del estado. Fue miembro fundador del partido Movimiento al Socialismo (MAS) en Cojedes durante 1973 y, posteriormente, militó en las filas de Acción Democrática (AD). Desde allí impulsó iniciativas de desarrollo regional, llegando a desempeñarse como secretario privado del despacho del gobernador Alberto Galíndez durante su primer mandato. Desde esa posición y junto a destacados cultores, promovió activamente el anteproyecto que dio origen a la actual Secretaría de Cultura de la entidad.

El fallecimiento de Guillermo Reyes, ocurrido el 17 de septiembre de 2007, significó la partida física de un ciudadano ejemplar, pero marcó el inicio de un mito cultural que sigue vivo en su tierra natal. Su legado es custodiado con orgullo por su esposa y sus hijas, Mileidy y Virginia, quienes ven reflejados los dones de su padre en sus nietos José Guillermo, Giuseppe, Gabriel y David Alejandro. Hoy, el estudio de la emisora Golosa lleva su nombre en homenaje in memoriam, consolidando el recuerdo de un hombre que, con su potente voz y talento inagotable, elevó la identidad cojedeña a las más altas esferas del reconocimiento nacional.

