La Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) advirtió que un hipotético incremento del salario mínimo nacional debe ajustarse estrictamente a la realidad económica del país y no puede ejecutarse sin un aumento previo en la producción industrial, el financiamiento y el otorgamiento de incentivos fiscales. Tito López, presidente de la organización, señaló que actualmente más del 63% de la rentabilidad de las empresas se destina al pago de tributos, por lo que cualquier ajuste salarial sostenible requiere de una reforma fiscal profunda y de modificaciones estructurales a la Ley Orgánica del Trabajo.
Ante el reciente anuncio de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, sobre posibles resultados en los diálogos laborales para el mes de noviembre, el gremio empresarial aclaró que el sector privado ya promedia un ingreso mensual de 545 dólares entre sueldos y bonificaciones, logrado gracias a la recuperación financiera de las propias empresas en los últimos seis años y no por decretos estatales. Conindustria sostuvo que, aunque apoyan una mejor calidad de vida para los trabajadores, las exigencias de sindicatos para elevar el sueldo básico a 700 dólares —monto equivalente a la Canasta Básica— solo serán viables si el Estado reduce la actual carga fiscal y parafiscal que asfixia a la industria nacional.
Fuente informativa: Declaraciones del presidente de Conindustria, Tito López

