El politólogo y analista John Magdaleno consideró que la realización de una elección presidencial en Venezuela antes de 2028 es un escenario poco probable en la coyuntura actual. De acuerdo con el especialista, el ecosistema político nacional requiere la ejecución previa de profundas reformas institucionales y la restauración de garantías democráticas esenciales para asegurar que un eventual proceso electoral sea verdaderamente libre, transparente y competitivo. «Veo más factible una elección presidencial a partir del año 28 porque, en efecto, hay cosas que hacer antes de llegar allí», precisó.
El experto advirtió sobre los riesgos técnicos y de legitimidad que implicaría precipitar una convocatoria a las urnas sin antes haber subsanado las vulnerabilidades del sistema. A su juicio, un proceso electoral anticipado que carezca de la restitución integral de las libertades civiles y de los derechos políticos fundamentales resultaría «muy defectuoso». Asimismo, señaló que apresurar los comicios bajo las condiciones vigentes podría reproducir de manera directa las anomalías y los severos problemas de reconocimiento de resultados que se registraron en el proceso del año 2024.
Para Magdaleno, el camino hacia una transición democrática sostenible en el país debe estructurarse de manera obligatoria en dos etapas secuenciales bien definidas. La primera fase corresponde a la liberalización política, la cual demanda el restablecimiento pleno de las libertades de expresión, prensa, reunión y asociación, además de la liberación de los presos políticos. Seguidamente, se debe dar paso a la fase de democratización propiamente dicha, un periodo diseñado para habilitar elecciones competitivas, revocar las inhabilitaciones políticas y asegurar condiciones equitativas de participación para todos los partidos.
Finalmente, el politólogo vinculó los tiempos de la política interna con las dinámicas de la diplomacia internacional y las proyecciones de los actores externos. En ese sentido, recordó que la administración del Gobierno de los Estados Unidos había planteado con anterioridad un horizonte temporal estimado de entre 18 y 24 meses para el desarrollo de un proceso de transición en Venezuela. No obstante, Magdaleno enfatizó que el cumplimiento de dicho cronograma internacional permanece estrictamente condicionado a que las circunstancias de negociación y las variables sobre el terreno evolucionen de manera favorable.
Fuente: Analísta y politólogo John Magdaleno

