La automedicación significa utilizar medicamentos sin la intervención o consejo médico. Cuando una persona toma medicamentos por iniciativa propia no busca asistencia médica para tener un diagnóstico. En la actualidad se observa esto como un hábito muy frecuente en la sociedad venezolana.

Muchas personas deciden consumir o aconsejar medicamentos sin ningún conocimiento médico, por lo que esto puede generar un riesgo para la salud propia o la de sus conocidos. En esta ocasión te contaremos sobre los diversos riesgos que pueden existir por la automedicación y por qué debe evitarse.
A pesar que en la farmacia existen diversos medicamentos de venta libre, no hace que sean inofensivos. Se considera automedicación responsable cuando la persona la utiliza para tratar síntomas menores para atender molestias como la fiebre, el dolor, el resfriado o la acidez estomacal. Sin embargo, este uso debe ser únicamente por un corto tiempo.

Se les aconseja a los pacientes atender o seguir el tratamiento prescrito sin alteración. Todo esto con el objetivo de prevenir cualquier riesgo para la salud.
El uso de medicamentos sin control médico puede resultar riesgoso para la salud de las personas a corto y largo plazo. Algunos de los principales riesgos de la automedicación son:
- Efectos secundarios: pueden ser ocasionados por la combinación de medicamentos de forma inapropiada. Pueden ocasionar un aumento del malestar o complicaciones que pueden causar otros padecimientos al paciente. Las personas que se automedican con fármacos que no requieren prescripción médica en el largo plazo pueden sufrir de problemas renales o digestivos.
- Dependencia a ciertos medicamentos: el consumo de medicamentos que son tranquilizantes o hipnóticos puede causar adicción. Es fundamental consultar con un médico especialista para saber cómo disminuir progresivamente el tratamiento y evitar padecer una dependencia a este tipo de medicamentos.
- Ineficiencia a los medicamentos: cuando se toman en ocasiones innecesarias y de forma recurrente puede ocurrir que el cuerpo genera resistencia, como es el caso de los antibióticos que debe ser siempre supervisado por un profesional de la salud para una prescripción acertada a la dolencia presentada.
- Enmascaramiento de enfermedades más importantes: el consumir medicamentos sin un diagnóstico previo puede ocasionar que la persona trate síntomas, pero al desconocer la causa principal del problema, puede ocultar una enfermedad más grave que se encuentra oculta.
- Problemas de salud: cuando una persona abusa de los medicamentos que sirven para ciertas dolencias, el cuerpo a corto o mediano plazo, puede presentar problemas digestivos o renales. Esto se debe a que comienza a presentar dificultades para depurar el organismo.
Para prevenir los riesgos para la salud que pueden ocasionar algunos medicamentos te compartimos una serie de recomendaciones:

Uso responsable de los medicamentos
No se debe tomar ningún medicamento que requiera prescripción médica sin la recomendación de un médico. Es necesario que antes de tomar cualquier medicamento se realice un diagnóstico por un experto para indicar tanto la dosis como el tipo de medicamento más adecuado para el paciente.
Si ha sido tratado por otro médico anteriormente es necesario informar cuáles son los medicamentos que toma o tomaba, ya sean complementos alimenticios, plantas medicinales, homeopáticos, entre otros.
Por otro lado, el uso de medicamentos que no requieren de receta debe ser moderado. Si a los pocos días no se notan mejoras en los síntomas o el paciente empeora su estado, será necesario que vaya de emergencia a cualquier centro de salud.
Evitar el uso de medicamento en algunos grupos
Las personas que se encuentran embarazadas o en proceso de lactancia materna será necesario que eviten el uso de cualquier medicamento sin la asesoría médica necesaria. Esto incluye el consumo de medicamentos sin prescripción.
Asimismo, se requiere de monitoreo y un diagnóstico especializado previo para pacientes que tengan enfermedades crónicas o que sean niños, ya que son ellos quienes pueden presentar riesgo de efectos secundarios.
Procedencia y conservación de los medicamentos
La compra de medicamentos debe realizarse únicamente en farmacias legalmente autorizadas. La venta de medicamentos con prescripción debe hacerse con la asistencia de un farmacéutico. De esta manera se asegura que los medicamentos se encuentren en la temperatura y las condiciones adecuadas para mantener sus componentes óptimos para el consumo.
Es necesario que una vez que el paciente haya comprado un medicamento lea y conserve adecuadamente su envase. De esta manera puede mantenerse un mejor control de la cantidad que se ha consumido y cómo se ha administrado. Evite desechar sus paquetes o cajas hasta el final del consumo ya que contiene información importante como la fecha de caducidad, el número del lote y más.
Automedicación con antibióticos
Los antibióticos son medicamentos que requieren de una receta médica para su venta. Estos siempre deben ser tomados bajo la supervisión de un médico para evitar que a largo plazo pueda causar inefectividad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado declaraciones en donde expresa que la automedicación con antibióticos puede generar una epidemia. Esto debido a que cuando se consumen antibióticos con regularidad el organismo se debilita y pierde la capacidad para combatir infecciones por cuenta propia. Por lo que si ingresa una bacteria al cuerpo genera una resistencia a los antibióticos.
El uso de antibióticos debe ser suministrado de forma exclusiva cuando se diagnostica que el paciente posee una enfermedad bacteriana. Para aquellos que presentan gripe, o signos de una virosis se debe seguir un tratamiento diferente.
La automedicación presenta un gran riesgo para la salud. Sobre todo, en aquellas personas que desconocen los efectos secundarios de los medicamentos y las dosis adecuadas para los medicamentos de venta libre.
Antes de consumir cualquier medicamento es fundamental que el paciente asista al médico para tener una evaluación y diagnóstico preciso para identificar la causa principal de los síntomas. El especialista le indicará la posología, el tiempo de duración del tratamiento y le hará una serie de recomendaciones para disminuir el malestar de los síntomas.
Recuerde evitar aconsejar o recibir consejos de automedicación de personas que no son médicos o farmacéuticos. Cada tratamiento es diferente y puede variar según cada persona, en algunos casos por desconocimiento se pueden generar efectos adversos.

¿Existen peligros de la automedicación?
Alergia medicamentosa
Existen medicamentos como la penicilina a los que se puede generar una reacción alérgica. Para identificar qué medicamentos ocasionan una reacción alérgica el paciente deberá consumir un medicamento recomendado por su médico y conocer los posibles efectos secundarios que pueden aparecer. De esta forma puede mantenerse en estado de alerta si presenta algún efecto adverso al momento de consumir el medicamento.
Cuando hay un medicamento que ocasiona reacción alérgica significa que el paciente deberá evitar el consumo de distintos fármacos que contengan esa serie de componentes de por vida. En la automedicación existe un gran riesgo para los pacientes de sufrir alergia medicamentosa por desconocimiento de los efectos secundarios y esto puede ocasionar graves daños a la salud.
Si una persona desconoce a qué medicamentos puede ser alérgico debe evitar colocarse tratamientos por medio de inyecciones intramusculares o endovenosas.
Sobredosis o falta de dosis
Los medicamentos que se consumen por pastillas pasan por un proceso de adaptación en el organismo que toma su tiempo para comenzar a generar los efectos buscados en el paciente. Cuando el médico prescribe una dosis lo hace tomando en cuenta su talla, peso y edad para conocer la medida correcta que genere la mejora de la salud.
Una persona que consuma el doble de lo estimado por el médico puede ocasionar daños en otros órganos como el hígado y los riñones. Lo que posteriormente se convierte en problemas hepáticos y renales.
El paracetamol es un medicamento de libre venta en todos los supermercados, pero una sobredosis de este fármaco puede generar un coma hepático y hasta la muerte. La sobredosis es lo que no se debe hacer.
De igual forma disminuir la dosis del tratamiento por observar mejora, no ayuda a generar los resultados esperados. En estos casos cuando no se toma la dosis recomendada por el médico se tiene el riesgo de continuar con hacer más lento el proceso de mejora y recuperación de la salud.

