La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, encabezó este lunes una reunión de alto nivel en el Palacio de Miraflores con representantes diplomáticos de la Unión Europea (UE), el Reino Unido y Suiza. El encuentro tuvo como propósito central establecer una «hoja de ruta renovada» que permita reactivar los mecanismos de diálogo y cooperación bilateral en diversos ámbitos estratégicos. Durante la jornada, el canciller venezolano, Yván Gil, calificó las conversaciones como «francas y productivas», subrayando la disposición del Estado para trabajar bajo principios de respeto mutuo e igualdad soberana.
En el marco de esta ofensiva diplomática, el Gobierno venezolano presentó a los delegados europeos un balance detallado sobre los sucesos del pasado 3 de enero, denunciando formalmente las presuntas violaciones al Derecho Internacional derivadas de la incursión armada que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. Pese a que portavoces de la Comisión Europea han indicado previamente que mantendrán contactos institucionales para «salvaguardar sus intereses y principios» sin que esto implique un reconocimiento político formal de legitimidad, la reunión de hoy marca el inicio de una etapa de acercamiento pragmático entre Caracas y el bloque europeo.
El despliegue diplomático, que contó con la participación del presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior, Diosdado Cabello, busca consolidar la estabilidad interna a través del reconocimiento internacional. Mientras que Suiza ha mantenido recientemente medidas de congelación de activos sobre ciertas figuras del Ejecutivo previo, el tono de la reunión de este lunes sugiere una voluntad de ambas partes por explorar vías de entendimiento que beneficien a los pueblos en áreas como el comercio y la asistencia técnica. Las autoridades venezolanas reafirmaron que la vía diplomática seguirá siendo el canal prioritario para gestionar la actual crisis y asegurar la convivencia pacífica con las naciones del continente europeo.

