La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, anunció la recepción de 300 millones de dólares provenientes de la comercialización de crudo, una cifra que forma parte de un tramo inicial de 500 millones proyectados para el fortalecimiento del erario público. Esta inyección de recursos, enmarcada en una estrategia de robustecimiento de la economía nacional, representa un movimiento clave para la estabilidad financiera del país en el actual contexto global.
Durante su intervención, la mandataria detalló que estos fondos tienen como destino prioritario cubrir y financiar el ingreso de los trabajadores y las trabajadoras venezolanas. Al respecto, Rodríguez precisó: «De los primeros 500 millones de dólares, han ingresado 300 millones de dólares a la Nación», subrayando que la ejecución de este capital impactará directamente en la estructura de remuneraciones del sector laboral.
La medida busca erigirse como un escudo ante la volatilidad inflacionaria y las fluctuaciones del mercado cambiario que han afectado el consumo interno. Con esta capitalización, el Ejecutivo nacional pretende blindar el poder adquisitivo de la ciudadanía frente a los denominados «vaivenes» económicos, asegurando que la renta petrolera se traduzca en una mayor protección social y estabilidad para las familias venezolanas.

