«A Dios le debo mi libertad», expresó con visible gratitud, el joven Juan Francisco Alvarado, ante una multitud de familiares, amigos y vecinos que lo esperaron, este domingo 25 de enero, desde el peaje de Apartadero, municipio Anzoátegui, del estado Cojedes.
Juan Francisco, el menor de tres hermanos y estudiante de Periodismo, fue liberado bajo medidas cautelares, después de 10 meses detenido por denunciar la situación de los servicios públicos de su localidad. La sentencia de 15 años de prisión, dada a conocer el pasado 22 de enero, fue anulada por la Corte de Apelaciones del estado Cojedes ante la falta de pruebas y testigos.
Doris Páez, mamá de Juan Francisco, fue a buscar a su hijo en el Centro Penitenciario Los Llanos en Guanare, estado Portuguesa, en donde había sido recluido cuando fue sentenciado.
«Nos sentimos felices de haber sido liberado mi hijo. Me fui a Guanare a buscarlo con mi otro hijo mayor, José Vicente López. Y aquí estamos en mi casa, nos recibieron muy bien las amistades. No me cabe en el pecho la felicidad que tengo de tener de nuevo a mi hijo en mi casa», dijo.
Páez agradeció a los periodistas y medios de comunicación por visibilizar el caso, también mencionó a las instituciones que le ayudaron, a los amigos que rotaron los videos para divulgar la verdad. «Era un preso inocente. Gracias a Dios. Es un muchacho inocente».
Recordó el motivo por el cual lo detuvieron el 20 de marzo de 2025. «Haberse quejado por las aguas negras y la electricidad. Eso no es un delito en ninguna parte del mundo. Que mi hijo haya hecho eso, que lo hayan detenido 10 meses y 5 días en Guanare, duró 9 meses, esposado en La Cascada como un delincuente. Pero mi hijo no es un delincuente», subrayó.
Contó que a su hijo se le hizo un callo en el codo. «Yo tuve que llevarle crema a Guanare para que se echara, porque yo no le veían los brazos a mi hijo. Lo pasaron para Guanare el 13 de diciembre. Y ese día no quisieron autorizar la visita. «Pero ya mi hijo está en mi casa, gracias a Dios Todopoderoso, que ya tengo a mi muchacho en mi casa y a que yo lo voy a cuidar como si acabara de nacer».

