Durante la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el papa León XIV advirtió sobre los riesgos que acompañan el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y cómo la tecnología puede manipular las emociones. Por eso, llamó a no dejar de lado el pensamiento crítico.
Destacó que «el rostro y la voz son rasgos únicos, distintivos, de cada persona», ya que «manifiestan su propia identidad irrepetible», a la vez que destacó la importancia de la «comunicación con los demás». Sin embargo, estos atributos se ven socavados por el desarrollo de la tecnología digital, ya que al descuidarla se cae en el riesgo de «modificar radicalmente algunos de los pilares fundamentales de la civilización humana».
El papa evaluó que a la capacidad individual, la comprensión y la reflexión se le oponen los algoritmos que «premian las emocionas rápidas», a la vez que «debilitan la capacidad de escucha y de pensamiento crítico y aumentan la polarización social».
Además advirtió que, al considerar a la IA como «amiga omnisciente» se desgasta la «capacidad de pensar de modo analítico y creativo», dando lugar únicamente a la «recopilación estadística artificial» que puede terminar por «erosionar» las «capacidades cognitivas, emocionales y comunicativas».
Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

