Un sismo de magnitud 5.5 despertó este domingo 8 de febrero a los habitantes del oriente cubano, afectando principalmente a la zona de Río Seco, en la provincia de Guantánamo. El movimiento telúrico se registró a las 8:00 a. m., con un epicentro localizado en aguas del Mar Caribe (19.920° latitud y -74.382° longitud), específicamente frente a la costa de Baracoa. Con una profundidad de 15 kilómetros, el evento fue percibido con fuerza en varias localidades cercanas, generando una respuesta inmediata de las autoridades de Protección Civil para evaluar el impacto en la infraestructura de la región.
A pesar de la intensidad del temblor, los reportes preliminares de las autoridades locales no registran víctimas mortales hasta el momento. Sin embargo, los equipos de evaluación de daños advierten que el sismo podría haber ocasionado afectaciones estructurales en edificaciones con deficiencias constructivas en las zonas más próximas al epicentro. En Baracoa y municipios colindantes, los ciudadanos reportaron la caída de objetos y grietas menores, mientras que los servicios de emergencia mantienen un monitoreo constante sobre la estabilidad de los servicios básicos y las edificaciones críticas.
El Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) continúa analizando los datos para descartar posibles réplicas de importancia en las próximas horas. Este evento se suma a la actividad sísmica recurrente en la zona oriental de la isla, un área geológicamente activa debido a su proximidad a la falla Oriente. Las autoridades han instado a la población a mantener la calma y a seguir los protocolos de seguridad establecidos, mientras se completa el censo detallado de los daños materiales en las comunidades rurales y urbanas afectadas.
Fuente Informativa: Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS)

