El Gobierno de Irán confirmó este miércoles el fallecimiento del Líder Supremo, el Ayatolá Alí Jameneí, quien murió junto a la cúpula militar del país durante la ofensiva aérea ejecutada el pasado sábado por las fuerzas de Estados Unidos e Israel. Según el reporte oficial, Jameneí se encontraba cumpliendo sus funciones en su despacho al momento del impacto. Ante la magnitud de la pérdida, las autoridades persas han decretado un periodo de duelo nacional de 40 días y han activado los protocolos de sucesión constitucional.
La ofensiva no solo alcanzó al líder religioso, sino que descabezó la estructura de defensa y seguridad de la nación. Entre las bajas confirmadas figuran el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Abdolrahim Mousavi, y el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpour. También se reportó la muerte de Ali Shamkhani, asesor clave en seguridad, y Gholam Reza Rezaian, jefe de inteligencia del mando policial (Faraja), lo que representa el golpe más severo a la jerarquía iraní en décadas.
Para garantizar la estabilidad del Estado, una junta de transición integrada por el presidente, el jefe del Poder Judicial y un jurista del Consejo de Guardianes asumirá las riendas del país durante el periodo de emergencia. Mientras el mundo observa con cautela la posible escalada regional, las instituciones iraníes aseguran que el proceso de reemplazo de las autoridades se realizará bajo los marcos legales establecidos, en medio de un clima de máxima tensión en el Medio Oriente.
Fuente informativa: Medios oficiales de la República Islámica de Irán

