El expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, compareció este lunes ante la comisión de investigación del Senado para aclarar su rol en la política exterior y desmentir presuntos beneficios económicos. Durante el interrogatorio, Zapatero negó tajantemente haber recibido remuneraciones por sus gestiones en Caracas, subrayando que su labor fue de mediación a petición de la oposición venezolana en un contexto de alto conflicto. Según reportó RTVE, el exmandatario detalló que realizó un total de 58 viajes entre 2016 y 2019 para facilitar el diálogo bilateral.
La comparecencia, enmarcada originalmente en la investigación sobre el presunto cobro de comisiones en la compra de mascarillas durante la pandemia, derivó en consultas sobre su supuesta influencia en el rescate de la aerolínea Plus Ultra. Zapatero rechazó cualquier vinculación con negocios privados o facilitaciones financieras, defendiendo su trayectoria diplomática como un esfuerzo por la estabilidad regional. De acuerdo con información de El Mundo, el político insistió en que su agenda en el país caribeño siempre ha estado guiada por principios de resolución pacífica de controversias.
Este testimonio se produce en un momento de renovada atención sobre las relaciones entre Madrid y Caracas, tras los recientes cambios en la estructura de poder en Venezuela. La firme negativa de Zapatero sobre poseer intereses comerciales busca zanjar las especulaciones de los sectores de oposición en el Senado español, quienes han cuestionado la opacidad de sus misiones. Las declaraciones del expresidente refuerzan la narrativa de una mediación humanitaria y política, desvinculada de las tramas de corrupción que actualmente investiga la justicia española.
Fuente informativa: Agencia EFE

