ABG. THIBALDO MIJARES OLAVARRIETA
A los 234 años del natalicio del General en Jefe José Laurencio Silva, el más universal y valiente tinaquero, quiero recordar el artículo que publicara el 19 de agosto de 1999 en Las Noticias de Cojedes, con ese título: Por una osadía de mi imaginación he logrado conversar con General en jefe José Laurencio Silva, en esos fugases momentos solo atiné a decirle el compromiso en que la Alcaldía y el Concejo Municipal de mi pueblo, colocaba a este mortal pecador al concederle la honra de ser distinguido con la orden que lleva su nombre, sin lugar a duda la situación más honrosa y satisfactoria de mi vida ciudadana, la cual asumo con humildad y afecto de tinaquero entrañable.
Pregunté ¿Qué les digo General? “Que sigan narrando y difundiendo mi biografía, mis actuaciones por la independencia, ya que me agrada que los niños y jóvenes tengan presenta que nací en ese pueblo de Tinaco y que siempre estoy atento a su destino. Diles que por esa razón en esta nueva conmemoración de mi nacimiento no he podido descansar en paz, porque sus problemas no solo no se resuelven sino que aumentan, inseguridad, corrupción, educación, y sobre todo mi pequeño terruño, a pesar de haberse construido dos inmensas represas en nuestro vecino Pao para llevar agua en los estados vecinos que electoralmente son mas importante que Cojedes, Tinaco tiene un pésimo servicio de agua. Esto atenta contra su progreso, convirtiendo en ingratos a sus gobernantes de mala memoria.
Quiero que sepan con esta conversa que me he comunicado con otros héroes de la patria que sienten en mismo pensar por todo Cojedes, y que tratamos por todos los medios no molestar a su excelencia el Libertador sobre temas terrenales elementales, con la esperanza de que una vez derrotada la anarquía, la indolencia y las desbordadas ambiciones de los gobernantes se comience a transitar por fin el camino de la justicia social.
Se requiere de urgencias frente al halago y exaltación de nuestras virtudes mayor practica del pensamiento bolivariano, que el liderazgo decadente del sistema actualice su desgastada demagogia retórica populista electorera carente de motivaciones y huérfana de mensaje. Pero volviendo a Cojedes su situación sigue siendo preocupante, y mi terruño se muere de sed, en ese sentido ya he contactado para un concejo de notables coterráneo que aún no conseguimos la paz de los sepulcros ante tanta indolencia. En este sentido, ya han confirmado asistencia el Dr. Eloy G. Gonzales, Carrillo Moreno, General Manuel Manrique, El civilista Ángel Ma. Garrido y encomendé al General Fernando Figueredo la localización y convocatoria de los demás, donde Chicho Torres se ofreció a colaborar.
Les adelanto que todos los notables coincidimos con la misma pena y vergüenza de seguir viendo a Cojedes en el enanismo permanente de estar rodeado de dos coloso vecinos Portuguesa y Carabobo, uno nos quitó mucho territorio y el otro nos lleva el agua y nos utiliza como potrero con sus grandes hatos, dejando solo el bostero, no invierten en nuestra tierra. Finalmente Sr. Gobernador, Sres. Alcaldes será posible que sigamos esperando la resurrección de los muertos para resolver los problemas cotidianos y elementales que no se resuelven en Cojedes pero se agrandan. No esperar que Luis Loreto Lima Lanza libre y el mocho José Manuel Hernández resuciten a formar un Tribunal Popular”. “Nunca le tengas miedo a mi silencio, témale a mis angustias, soy buena persona no lo dudes, solo que no toques la tecla equivocada”. Mario Benedetti.”
General en Jefe José Laurencio Silva (1791-1873), prócer venezolano de la independencia, nació en Tinaco murió en Valencia. Se unió a la lucha por la independencia desde 1810, combatiendo bajo Miranda y luego con Bolívar en batallas como Taguanes, Carabobo, Bombona, Junín y Ayacucho donde fue herido. Fiel acompañante del Libertador que al final de sus días lo nombro albacea de su testamento. También participó en Guerras civiles como el Guerra Federal, ascendido a General en Jefe, en 1855. Fue casado con una sobrina del Libertador y lo acompaño hasta su muerte en Santa Marta Colombia en la Quinta de San Pedro Alejandrino, siendo enterrado con una camisa del General José Laurencio Silva Flores.
PD: Gracias al Gobernador Alberto por sacar a la Alcaldía de Tinaco de 25 años de secuestro flojera y corrupción. Con la reelección de Alberto Galíndez y el triunfo de las 9 Alcaldías renacen la esperanza y confianza de cambios profundos en Cojedes y que nuestro Tinaco tendrá agua, sabemos que es hombre de palabra y trabajador a tiempo completo. “El orden social de cada pueblo descansa sobre su autoridad, el gobernante”. Dios es bueno y justo. Tinaquillo

