THIBALDO MIJARES OLAVARRIETA
Andrés Eloy Blanco nació en Cumana estado Sucre 06 de agosto de 1896, murió en México el 21 de mayo de 1955. Orador escritor político, humorista y fundamentalmente poeta, todo ello a niveles de excelencia. Y por encima de sus virtudes intelectuales, un hombre cabal en su conducta personal y ciudadana.
En el momento en que se hacía necesario renovar la lírica nacional o la hora de consolidar la legislación democrática del país en el Parlamento de 1946, Andrés Eloy Blanco se comportó siempre como el hijo predilecto de la Patria. Así lo conoció Venezuela, de quien es su orgullo, regocijo y ejemplo.
A muy temprana edad comenzó a cosechar triunfos en todos los predios donde se hizo sentir con su inteligencia. A los 15 años se publicaron sus versos en El Universal, a los 19 su primer galardón literario, a los 26 años el más importante en el concurso internacional de poesía de la Real Academia de la Historia, primer premio España 1923.
Desde su adolescencia todo fue en Andrés Eloy incesante trabajo creador. Extraordinarios discursos de los mejores que se han escuchado en tierra nuestra en el pasado y presente siglo (ojala los “parlamentarios” de hoy se permitieran leerlos). Escribió innumerables crónicas y artículos en los diarios El nacional, El Universal, El país, El Morrocoy Azul (Fundador). Todo esto entre 1923 a 1942. Pero de la mano del poeta, también iban las ideas del hombre político que luego lo llevaría a la cárcel de la Rotunda en Caracas, y al castillo de Puerto Cabello (1928-1931) por enfrentar el caudillismo y la dictadura, y en endemias sociales de la época.
Después de elevados cargos de representación popular, donde destaca con marcada profundidad la Presidencia de la Asamblea Nacional Constituyente de 1946, donde fue nervio motor y tribuna inigualable, Ministro de Relaciones Exteriores, 1948, más tarde otra dictadura lo llevaría a lo que fue su ultimo exilio final México (1949-55).
En mi admiración por Andrés Eloy Blanco he encontrado una dedicación homenaje del Congreso Nacional de fecha 21 de mayo de 1981 estos párrafos que reflejan una apretada y certera síntesis del perfil de uno de los más ilustres venezolanos de los últimos siglos ejemplo de capacidad, honestidad y vocación de servicio, contrastantes con la crisis de valores que corroen el espectro nacional, donde solo impera la trampa, la viveza y la corrupción como elementos usuales a la supervivencia política. Pero hoy hay que compartir pasajes del tremendísimo y heroísmo satírico que también practico con brillo maestro el “Poeta del Pueblo”:
En 1934 Andrés Eloy hizo un recorrido por nuestros llanos acompañado del travieso ilustrado Leoncio Martínez, en Para Para de Ortiz en una carretera polvorienta y solitaria los detiene un policía en una alcabala pidiéndoles identificación, Leo se dio cuenta que el policía no sabía leer y le dice que escriba sus datos y del vehículo para llevar parte a su superior, Andrés Eloy le escribe: “Este policía tan feo y solo que nos deviene en Ortiz merece tirarle un peo en la punta de la nariz”. En la constituyente de 1942, Andrés Eloy era el presidente, por primera vez había un parlamentario copeyano de color de apellido Camacho que hablaba muchas sandeces, un día Andrés Eloy se fastidio y le dijo: “Hay cosas que estando en ley, no dejan de ser un fiasco mujer orinando en un franco y negro inscrito en Copey”.
La parte anecdótica y jocosa de Andrés Eloy es apasionante; Leerla algunos párrafos es verdaderamente interesante:” Cuando 3 andan juntos, tiene que haber 1 que mande. El sol todos los días se oculta y alguien se va con él, todos los días aparece el sol y alguien llega con él”. Andrés Eloy Blanco” Dios es Bueno y Justo. En la Ciudad de Tinaquillo a los veinticinco (25) días del mes de Noviembre de 2025.

