En un mensaje emitido desde el Vaticano este domingo 4 de enero de 2026, el Papa León XIV rompió el silencio tras la reciente captura de Nicolás Maduro, haciendo un llamado urgente a la reconciliación y la calma en el país suramericano.
A través de un comunicado oficial, el Sumo Pontífice enfatizó que el destino de la nación debe guiarse por la justicia y el respeto a los derechos fundamentales, subrayando que «el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer» por encima de cualquier interés político o conflicto particular.
La declaración papal surge en un momento de máxima tensión institucional en Venezuela, donde la comunidad internacional observa con cautela el desarrollo de los acontecimientos.
León XIV exhortó a los actores políticos y sociales a evitar cualquier espiral de violencia que pueda comprometer la integridad de los ciudadanos, pidiendo que la transición se realice bajo canales democráticos y pacíficos. El mensaje ha sido interpretado por los analistas internacionales como un intento de la Santa Sede por mediar moralmente en una crisis que ha alcanzado un punto de inflexión histórico.
Finalmente, el Papa pidió a las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia actuar con prudencia y apego a la ley durante este proceso de cambio. En sus palabras finales, el Pontífice ofreció sus oraciones por las familias venezolanas y reiteró el compromiso de la Iglesia Católica de acompañar al país en la búsqueda de una estabilidad duradera. Se espera que este pronunciamiento influya en las posturas de los gobiernos regionales que actualmente debaten el reconocimiento de las nuevas autoridades encargadas en Caracas.

