Desde los espacios de la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, el cardenal Baltazar Porras calificó como un paso trascendental la Ley de Amnistía General anunciada el pasado 30 de enero por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Para la autoridad eclesiástica, esta iniciativa representa una oportunidad invaluable para avanzar hacia la reconciliación nacional y la reconstrucción del tejido social. Porras subrayó que el perdón institucional es una herramienta política y espiritual capaz de sanar heridas profundas en la colectividad venezolana.
En sus declaraciones, el Cardenal hizo un firme llamado a priorizar la dignidad humana, enfocándose especialmente en los ciudadanos privados de libertad por causas que tildó de “muy discutibles”. Insistió en que el respeto a los derechos fundamentales debe ser el eje central de este proceso, asegurando que la justicia y la clemencia pueden coexistir para fortalecer la democracia. Según el prelado, la revisión de estos casos es imperativa para garantizar que el marco legal del 2026 sea inclusivo y verdaderamente reparador.
Finalmente, Porras visibilizó el impacto humano de la medida, destacando la carga emocional que supone el reencuentro de las familias tras meses o años de separación forzosa. El líder religioso abogó porque la implementación de la ley sea expedita y transparente, permitiendo que el hogar venezolano vuelva a ser el núcleo de la estabilidad nacional. Con este respaldo desde la fe, la propuesta de amnistía gana un peso moral significativo en el debate público que actualmente se desarrolla en la Asamblea Nacional.
Fuente: Oficina de Prensa de la Arquidiócesis de Caracas

