Luego una intensa agenda de 48 horas, el secretario de Energía de los Estados Unidos, Christopher Wright, concluyó este viernes su visita oficial a Venezuela, calificando los encuentros con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, como un avance histórico para la diplomacia bilateral. Wright destacó que la jornada permitió consolidar una «confianza mutua» que no se veía en décadas, subrayando que la cooperación energética ha servido como el puente definitivo para normalizar las relaciones políticas y económicas entre Washington y Caracas.
En sus declaraciones finales antes de partir, el alto funcionario estadounidense generó una fuerte expectativa internacional al asomar la posibilidad de un encuentro presidencial en suelo venezolano. «Mi relación con la presidenta interina se ha profundizado tras estos dos días. Regresaremos nosotros y otros secretarios», afirmó Wright, para luego añadir una frase que ha sacudido los tableros diplomáticos: «No descarto que el presidente Trump visite Venezuela algún día». Este anuncio sugiere que la Casa Blanca considera a Venezuela una prioridad estratégica dentro de su política exterior para el hemisferio.
La conclusión de esta gira de alto nivel deja el terreno preparado para nuevas visitas de miembros del gabinete de Trump, quienes buscarán profundizar los acuerdos iniciados por el Departamento de Energía. Mientras la industria petrolera reacciona positivamente a la estabilidad proyectada, el gobierno de Rodríguez refuerza su legitimidad internacional mediante este acercamiento pragmático. Con la partida de Wright, se cierra un capítulo de tensiones y se inicia una fase de monitoreo sobre los próximos pasos que podrían conducir a una histórica cumbre presidencial en la capital venezolana.
Fuente Informativa: Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE)

