El expresidente Barack Obama abordó uno de los temas más persistentes de la cultura popular estadounidense: la existencia de vida extraterrestre. Entre risas, el exmandatario confesó que, al asumir la presidencia en 2009, su primera curiosidad oficial fue interrogar a su equipo sobre el paradero de los alienígenas, confirmando que, si bien cree en su realidad, nunca ha tenido un encuentro directo con ellos.
Obama fue enfático al desmantelar las teorías de conspiración que rodean al Área 51, el enclave militar de Nevada conocido por el desarrollo de armamento avanzado. «No los tienen recluidos allí», aseveró, descartando la existencia de laboratorios subterráneos destinados al estudio de seres de otros mundos. Según el expresidente, no existe evidencia alguna de tales instalaciones en los registros oficiales, bromeando con que, de existir, se trataría de una conspiración tan masiva que incluso se la habrían ocultado al propio Comandante en Jefe.
Pese a la carga humorística del relato, las declaraciones de Obama se suman a una tendencia de apertura informativa en Washington sobre los Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP, por sus siglas en inglés). Al negar el mito del Área 51 pero validar la existencia de vida más allá de la Tierra, el exmandatario sitúa el debate en un terreno más científico que esotérico, subrayando que, aunque el gobierno maneja secretos tecnológicos en sus bases, el misterio sobre la vida en el universo sigue siendo una interrogante sin pruebas físicas en poder del Estado.
Fuente: Actualidad RT

