La vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, Isabel Iturria, declaró este viernes una alerta sanitaria tras confirmar 36 casos positivos de fiebre amarilla en el país desde junio de 2025. Según el reporte oficial, el brote presenta un «claro incremento» que ha encendido las alarmas del sistema público de salud, afectando principalmente a la población productiva: el 75 % de los contagios se concentran en ciudadanos con edades comprendidas entre los 10 y 49 años.
Ante el resurgimiento de la enfermedad en América Latina, el Ejecutivo nacional ha diseñado un plan de respuesta inmediata que prioriza la inmunización en 22 parroquias críticas. Los estados Aragua, Lara, Portuguesa y Barinas han sido identificados como las zonas con mayor incidencia de casos, por lo que la campaña de vacunación se ha intensificado en estas regiones para contener la propagación del virus. Por su parte, Iturria aclaró que, hasta la fecha, Caracas se mantiene libre de la presencia de fiebre amarilla.
Para fortalecer la capacidad de respuesta, la ministra de Salud, Nuramy Gutiérrez, informó que el Gobierno se encuentra en proceso de adquisición de nuevos lotes de vacunas destinados a cubrir la demanda nacional. Esta medida busca blindar el esquema de inmunización tras el reporte de brotes similares en la región desde finales de 2024. Las autoridades instaron a la población de las zonas priorizadas a acudir a los centros de salud, recordando que la vacunación es la herramienta más efectiva para frenar este evento epidemiológico.

