La abogada penalista y secretaria general de la UCAB, Magaly Vásquez, formalizó su postulación al cargo de Fiscal General de la República, definiendo este paso como una respuesta a la necesaria recomposición institucional del país. Respaldada por la Academia de Ciencias Políticas y Sociales —donde hizo historia como la primera mujer penalista en ingresar en 110 años—, así como por las autoridades de la UCAB y la UNIMET, la co-redactora del COPP de 1998 apuesta por rescatar la carrera fiscal y la independencia del Ministerio Público como pilares de la convivencia democrática.
Durante una entrevista exclusiva en Venevisión, Vásquez analizó con mirada técnica la reciente Ley de Amnistía aprobada el 19 de febrero, calificándola como un paso necesario pero «insuficiente» y, en ciertos tramos, «ambiguo». La jurista fue enfática al señalar que una amnistía, bajo el estricto rigor del derecho, debe traducirse en libertad plena y no en sustitutivos penales como grilletes o regímenes de presentación. Para la candidata, el sistema perdió una oportunidad de oro para responder con mayor contundencia a las demandas de justicia y reconciliación que exige la sociedad venezolana.
Frente a la posibilidad de una reforma judicial inmediata, Vásquez advirtió que cambios estructurales, como la modificación del Código Penal, exigen una reflexión sosegada que no puede despacharse en pocas semanas. Su propuesta de gestión se centra en la figura de un fiscal «objetivo e imparcial», cuya brújula sea la autonomía de criterio. De alcanzar la titularidad de la acción penal, se comprometió a dignificar la imagen de la institución y a blindar el ejercicio de los fiscales frente a presiones externas, asegurando que la justicia sea el verdadero motor de la paz social.

