Las federaciones sindicales del magisterio venezolano formalizaron este 17 de marzo de 2026 una declaración de «emergencia sindical» ante la profunda crisis educativa, económica y laboral que atraviesa el sector. A través de un comunicado conjunto, las organizaciones gremiales denunciaron la falta de respuestas gubernamentales a sus demandas históricas, señalando un quiebre en las condiciones de vida de los educadores. Como medida de presión inmediata, el gremio declaró al titular de la cartera educativa como «enemigo del magisterio», acusándolo de ejecutar políticas que vulneran sistemáticamente los derechos profesionales y sociales de los trabajadores.
La hoja de ruta establecida por los sindicatos incluye la convocatoria a asambleas permanentes en todos los estados y municipios del país, amparadas en la Cláusula 81 de la Convención Colectiva. Estas instancias servirán para articular las decisiones de base y exigir formalmente la renuncia del Ministro del Poder Popular para la Educación, paso que consideran indispensable para restablecer el respeto institucional. Asimismo, se iniciará un despliegue nacional de visitas a los centros de trabajo, bajo el marco legal de la LOTTT, para informar a los docentes sobre los acuerdos alcanzados en las plenarias regionales y nacionales.
Pese a la contundencia de las medidas, las federaciones reiteraron que mantienen su disposición al diálogo social como vía para resolver el conflicto, siempre que este se desarrolle bajo condiciones de reconocimiento mutuo y cumplimiento de los beneficios contractuales. La declaratoria de emergencia busca visibilizar la precaria situación del sistema educativo y unificar las acciones de protesta en cada institución del país. El magisterio advirtió que la movilización se mantendrá firme hasta obtener soluciones tangibles que reviertan el saldo negativo en sus condiciones laborales y salariales.
Fuente: Comunicado oficial de las Federaciones Sindicales del Magisterio Venezolano

