Ocho de las principales organizaciones sindicales del sector educativo en Venezuela elevaron el tono de sus reclamos este martes al declararse formalmente en una etapa «pre-conflictiva». La medida responde a lo que los gremios califican como un «silencio administrativo» por parte del Ejecutivo Nacional ante las persistentes demandas de ajuste salarial y mejoras en las condiciones de vida de los docentes. A través de un comunicado difundido por el Monitor Sindical de Venezuela, los trabajadores exigieron la apertura inmediata de canales de negociación para frenar la asfixia económica que atraviesa el personal académico en todo el territorio nacional.
Los signatarios de la Segunda Convención Colectiva Única y Unitaria enfatizaron que, pese a la falta de respuestas gubernamentales, mantienen su apuesta por el diálogo social como la herramienta idónea para destrabar el conflicto. Sin embargo, advirtieron que la paciencia del sector ha llegado a un límite crítico debido a la precariedad laboral y social que enfrentan. En este sentido, hicieron un llamado a las autoridades competentes para que reconozcan la gravedad de la crisis y se sienten a la mesa con propuestas concretas que dignifiquen la labor pedagógica.
Como parte de esta nueva fase de presión, los sindicatos anunciaron la convocatoria a asambleas permanentes en todos los estados del país. Estos encuentros servirán para mantener informada a la base magisterial sobre las decisiones tomadas en las instancias regionales y nacionales, así como para articular las próximas acciones de protesta si persiste la negativa oficial. El gremio docente reafirma así su unidad en la lucha por un salario justo, asegurando que la estabilidad del sistema educativo depende directamente del bienestar de quienes sostienen las aulas.

