El doctor en Economía y director del Cendas-FVM, Óscar Meza, alertó este miércoles sobre la crítica situación del sistema monetario venezolano, destacando un incremento del 549,7% en el tipo de cambio durante el último año. Esta inestabilidad ha provocado que el costo de los alimentos en divisas registre un alza del 32,5% anualizado, una cifra que supera con creces la inflación propia de los Estados Unidos. Según Meza, este fenómeno evidencia una distorsión profunda donde el diferencial cambiario termina trasladándose directamente al consumidor, afectando la estructura de costos de la canasta básica.
Para el especialista, el bolívar ha perdido sus tres funciones fundamentales: reserva de valor, unidad de cuenta y medio de cambio eficiente, obligando a los ciudadanos a ejecutar transacciones con rapidez antes de que se produzca una nueva devaluación. En un contexto de dolarización de facto, Meza subrayó que los trabajadores que perciben sus ingresos en moneda nacional son los más vulnerables, pues su capacidad de compra se ve asfixiada por una moneda que ya no cumple el rol de presupuesto mínimo, desplazada por la moneda estadounidense en casi todos los estratos comerciales.
Finalmente, el director del Cendas-FVM señaló que la variación e inestabilidad del tipo de cambio representan el principal desafío para la economía familiar. Mientras los precios en dólares continúan su ascenso, la brecha entre el salario real y el costo de la vida se ensancha, dejando a la población con menos herramientas para enfrentar la inflación. El análisis concluye que, sin medidas que estabilicen el valor de la moneda y reduzcan la incertidumbre cambiaria, el poder adquisitivo seguirá en una espiral de deterioro que compromete la seguridad alimentaria de los sectores más desfavorecidos.

