El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, anunció este lunes que la energética española tomará el control directo de sus operaciones de crudo en Venezuela «en los próximos días». Durante su intervención en el foro Wake Up, Spain!, Imaz afirmó que se ha abierto una etapa de optimismo para la nación suramericana y subrayó que la responsabilidad de las empresas con presencia en el país es elevar la producción para generar ingresos fiscales que impulsen el desarrollo nacional. Esta maniobra operativa busca cumplir con la ambiciosa meta de la multinacional de incrementar su producción bruta en más de un 50 % a corto plazo y triplicarla en un horizonte de tres años.
La expansión de la compañía cuenta con el «apoyo absoluto» del Gobierno de Estados Unidos, según confirmó el directivo, quien detalló que Repsol ya posee todas las licencias necesarias para operar con normalidad en dicho entorno. Este marco legal les permite realizar transacciones en dólares y contratar servicios de empresas estadounidenses sin restricciones. Imaz destacó que la seguridad jurídica obtenida es clave para alcanzar los objetivos de extracción fijados tras la presentación de los resultados anuales de 2025, consolidando la posición de la española como un actor estratégico en la recuperación del parque energético venezolano.
En paralelo al área petrolera, la multinacional reforzó su compromiso con el sector gasífero mediante un acuerdo reciente para incrementar la producción de gas natural. Este proyecto es vital para la estabilidad interna, ya que garantiza el 50 % de la generación eléctrica en un momento en que Venezuela presenta una alta demanda de energía. Con esta doble estrategia en hidrocarburos y gas, Repsol apuesta por un modelo de gestión directa que equilibra el crecimiento corporativo con el suministro de recursos esenciales para la infraestructura y la economía del país.
Agencias EFE

