El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó este viernes un informe prospectivo que sitúa el crecimiento económico de Venezuela en un robusto 7,4 % para el cierre de 2026. Según el organismo, este impulso responde a un cambio estructural iniciado el pasado 3 de enero, que ha redefinido el entorno institucional y regulatorio del país. Aunque la inflación se proyecta en un 271,6 %, el informe destaca una dinámica de recuperación apalancada en la flexibilización de restricciones comerciales, lo que ha permitido al Estado venezolano una reinserción más fluida en los mercados internacionales y el acceso a insumos críticos para la industria.
El sector energético se perfila como el motor principal de este repunte, con una expansión estimada del 11,5 % en la actividad petrolera. La agencia de la ONU prevé que la producción de crudo alcance un promedio de 1.211.000 barriles por día (bpd), lo que representa un incremento del 12 % frente al ejercicio anterior. Este salto productivo es atribuido directamente a las nuevas autorizaciones internacionales que han reactivado la comercialización de hidrocarburos, permitiendo que el flujo de caja nacional se fortalezca bajo un esquema de operaciones más abierto y eficiente.
No obstante, el informe subraya que la recuperación no es exclusiva del crudo; el PIB no petrolero también muestra signos de vitalidad con un crecimiento estimado del 6,9 %. Esta diversificación del dinamismo económico sugiere una adaptación de los sectores productivos internos a las nuevas reglas de juego, marcando un precedente en la gestión de la crisis. Para el PNUD, el escenario de 2026 está condicionado por un sistema más flexible que, al reducir las trabas operativas, facilita una estabilización progresiva de los indicadores macroeconómicos y fortalece la resiliencia del aparato productivo nacional.
Fuente: Informe de Coyuntura Económica PNUD Venezuela

