La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reafirmó este lunes su compromiso de movilizar al país bajo una causa común: el cese de las medidas coercitivas internacionales. Rodríguez aseguró que no descansará hasta lograr que cada ciudadano se integre a una gran peregrinación nacional, una iniciativa que busca unificar las voces del país en un solo clamor para exigir el levantamiento definitivo de las sanciones económicas que afectan a la nación.
La mandataria destacó el impacto de la jornada inicial celebrada el pasado domingo en el estado Zulia, calificándola como un éxito de convocatoria donde la población se volcó a las calles en un ambiente de oración y diálogo. Según Rodríguez, este movimiento representa un momento inédito de «unión nacional» en el que Venezuela se comunica con un propósito compartido. Para el Ejecutivo, esta movilización no es solo un acto simbólico, sino una herramienta de presión social y espiritual para avanzar hacia la normalización económica del país.
Este proceso de peregrinación recorrerá todo el territorio venezolano, consolidándose como la principal estrategia de movilización del gobierno para visibilizar el rechazo a las restricciones externas. Con la frase «una Venezuela libre de sanciones» como bandera, la presidenta encargada busca transformar el descontento social en una acción colectiva de resistencia, apostando por el «encuentro en la calle» como el mecanismo para consolidar el consenso nacional frente a la comunidad internacional.
Fuente: Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela

