La Federación Venezolana de Maestros (FVM) denunció este miércoles que más de 50.000 docentes en todo el país han sido excluidos de las nóminas de pago por orden del Ministerio de Educación. Carmen Teresa Márquez, presidenta de la federación, calificó la medida como un acto de “acoso y persecución” contra el gremio, señalando que la suspensión de salarios se ha ejecutado de manera arbitraria, afectando la estabilidad económica de miles de familias que dependen exclusivamente de estos ingresos.
La situación es especialmente crítica para el sector de jubilados, quienes, según Márquez, se encuentran en condiciones de extrema vulnerabilidad. La dirigente destacó casos de docentes con discapacidad o enfermedades crónicas que han quedado desprotegidos, sin recursos para costear alimentación básica o tratamientos médicos esenciales. Esta acción administrativa agrava la precariedad de un sector que ya venía exigiendo mejoras salariales y condiciones dignas de trabajo en las últimas semanas.
Finalmente, la FVM alertó sobre el impacto que esta reducción de personal activo tendrá en el sistema de enseñanza nacional. Según estimaciones de la organización, Venezuela ya registra un déficit cercano a los 250.000 docentes, por lo que la desincorporación masiva de profesionales profundiza la crisis de escolaridad. Márquez instó a las autoridades educativas a revertir la medida y priorizar la recuperación de las instituciones en lugar de aplicar sanciones que desmotivan la labor pedagógica en el país.
Fuente: Federación Venezolana de Maestros (FVM)

