Habitantes de la comunidad Las Magnolias, en la capital del estado Cojedes, construyeron un reservorio comunitario destinado exclusivamente a la protección y desarrollo óptimo de la iguana verde. La infraestructura ecológica cuenta con áreas específicas de asoleamiento, alimentación e hidratación diseñadas para frenar la caza ilegal y evitar el consumo de sus huevos. Este refugio surge como una respuesta organizada de los vecinos ante la pérdida de árboles, el tráfico vehicular y los ataques de animales domésticos que amenazan la supervivencia de la especie en las zonas urbanas.
El espacio protegido fue reforestado con plantas de cayena, flor de jamaica y diente de león, hierbas que garantizan la dieta natural de estos reptiles. Los promotores del proyecto recordaron que las iguanas actúan como «jardineras silenciosas» fundamentales para el ecosistema, ya que dispersan semillas a través de sus excrementos y ayudan a regenerar los bosques locales. La coordinadora de la iniciativa, Giovannina De Andrea, destacó que el reservorio funciona además como un «aula abierta y laboratorio vivo» para que estudiantes de la región aprendan sobre biología y conservación ambiental en su propio entorno.
La iniciativa vecinal recibió el respaldo del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec) a través de su representante, Rafael Pérez Siso, quien enfatizó la urgencia de erradicar la cacería de este ejemplar. El funcionario instó a la población a coexistir pacíficamente con la fauna silvestre y orientó a los residentes a sembrar más árboles frutales para enriquecer el hábitat protegido. Con este esfuerzo conjunto entre el Estado y el poder popular, la comunidad busca sentar un precedente de sensibilidad ecológica frente a la fragmentación de los hábitats naturales en Cojedes.
Fuente: Coordinación del Proyecto Comunitario Las Magnolias

