Las primeras lloviznas registradas recientemente en la población de Arismendi, en el estado Barinas, causaron severas inundaciones que convirtieron las principales calles del casco central en lagunas artificiales. Esta acumulación de agua colapsó el sistema de drenaje local, impidiendo el libre tránsito de los vehículos y dificultando el desplazamiento peatonal de los residentes. Los habitantes del sector denunciaron que esta problemática no es nueva y manifestaron su frustración ante el progresivo deterioro de la vialidad, una situación que vulnera las condiciones de habitabilidad de la zona cada vez que inicia el periodo invernal en los llanos venezolanos.

Ante la coyuntura, los vecinos del centro de Arismendi hicieron un llamado público y urgente tanto al gobierno regional de Barinas como a las autoridades de la alcaldía local para que ejecuten un plan de mejoras en la vialidad y canalización de aguas pluviales. Los afectados recordaron que llevan años esperando por un proyecto de envergadura que optimice las vías de comunicación terrestre. Los residentes enfatizaron que el mal estado de las calles genera serios inconvenientes logísticos, incrementa el desgaste de las piezas de los automóviles y deteriora la fachada de los locales comerciales tradicionales que hacen vida en el cuadrante principal de la parroquia.
Asimismo, los denunciantes resaltaron que la falta de mantenimiento vial no solo perjudica a los lugareños, sino que afecta directamente la dinámica económica de esta población llanera, la cual recibe semanalmente a cientos de productores, transportistas y visitantes que acuden a realizar transacciones de compra y venta de ganado, queso o rubros agrícolas. La comunidad organizada advirtió que las incomodidades físicas y los riesgos sanitarios asociados al estancamiento de agua podrían agudizarse si las cuadrillas gubernamentales no realizan las limpiezas de alcantarillas pertinentes antes de que se intensifiquen las precipitaciones estacionales en la entidad.

