Gremios de transporte, comerciantes y conductores particulares en San Carlos, Tinaco y Tinaquillo reportan un severo incremento en las fallas de distribución de combustible, lo que ha generado el retorno de extensas colas en las estaciones de servicio de la entidad cojedeña. La ciudadanía manifiesta una profunda preocupación ante la marcada contradicción entre la realidad local y las cifras macroeconómicas del sector, puesto que agencias gubernamentales de Estados Unidos y reportes oficiales confirman que la producción y exportación de crudo venezolano ha experimentado un crecimiento sostenido, superando la barrera de los 1,2 millones de barriles diarios.
Para los usuarios locales, la reactivación de licencias y el incremento en el bombeo de petróleo no se han traducido en una normalización del suministro interno de gasolina y diésel, registrándose tiempos de espera que oscilan entre las 4 y las 12 horas por vehículo. «Nos hablan de que la producción petrolera se está recuperando, pero en la realidad del ciudadano de a pie, pasamos días enteros metidos en una cola para surtir apenas 30 o 40 litros», denunció Juan Carlos Méndez, transportista de carga pesada. Esta paralización forzosa impacta directamente la movilidad ciudadana, el traslado de alimentos y el dinamismo comercial del estado.
Especialistas del sector energético aclaran que esta paradoja responde a que el aumento en la extracción de materia prima no garantiza automáticamente la refinación interna, debido a la falta de inversión sostenida en los complejos refinadores del país y a los severos cuellos de botella logísticos para procesar el carburante en suelo nacional. Ante este panorama, los sectores afectados en Cojedes emitieron un llamado urgente a las autoridades competentes y a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) para que presenten un balance transparente sobre el estado real de las refinerías e implementen un plan de contingencia eficaz que reactive la economía regional.

