El pintoresco pueblo de Vallecito celebró con orgullo el Día de su Santo Patrono, San Antonio de Padua, es así como con distintas actividades realzaron la fecha en su honor, ante estas prontitudes el Concejo Municipal de Tinaquillo realizó sesión especial para declarar como hijos ilustres de la ciudad a Monseñor Ramón Antonio Linares Sandoval y al ciudadano Juan José Delgado Figueredo.
El acto tuvo como escenario el Templo de la localidad, lugar que recibió a los concejales, Leonardo Gámez, Miguel Sánchez, Carlos Piva, Ana Martínez y Juan Pérez, quienes con el compromiso que los caracteriza reconocieron la dedicación, el amor y el respeto del trabajo que han hecho ambos oriundos de la localidad.
La Cámara Municipal en esta oportunidad reconoció y enalteció públicamente las virtudes de dos ciudadanos de conducta ejemplar e intachable, hoy son referentes de inspiración y han dejado en alto el nombre del municipio y en especial de Vallecito su tierra natal.

Hay que destacar que Juan José Delgado Figueredo, es atleta de alta competencia y en su trayectoria ha conquistado laureles titulándose campeón en diversas categorías en competencias nacionales e internacionales paseándose de punta a punta por las distintas mangas de coleo.
Monseñor Ramón Antonio Linares Sandoval, nació en Vallecito ha dejado una huella indeleble de fe, amor y servicio en las comunidades de Cojedes, en las tierras llaneras inició sus estudios primarios y sembró las bases de su profunda vocación cristiana y su inquebrantable amor por el prójimo.En el
transcurrir de sus años se preparó académicamente y su compromiso lo llevó a titularse como licenciado en Derecho Canónico egresado de la universidad Gregoriana de Roma Italia.

El presidente del Concejo Municipal, Leonardo Gámez, expresó palabras de regocijo por estar presente en tan significativo evento, “Vallecito es el corazón de nuestra identidad. Aquí se siente la tradición en cada rincón, en el aroma de una cachapa bien resuelta y en ese carato que nos refresca el alma. Somos una tierra bendecida por el paisaje, pero sobre todo, por la autenticidad de nuestra gente, que sabe lo que vale el trabajo diario, que respeta sus costumbres y que mantiene viva la fe que nos une a todos.»
“Nos sentimos hoy orgullosos de reconocerlos como hijos ilustres a Monseñor Ramón Antonio Linares Sandoval y a Juan José Delgado, tenerlos hoy aquí es una verdadera bendición, ambos han llevado por muchos caminos su profesión pero su corazón siempre ha estado aquí en Vallecito, por eso desde esta tribuna agradecemos su sabiduría, su constancia y por ser ejemplo para nuestra gente”, destacó el presidente Leonardo Gámez.
Yuraima Mireya Guerra Durán, docente de la localidad fue la oradora de orden, quien expresó palabras que marcaron los corazones de quienes estuvieron presente, habló de dos hijos de Vallecito, una tierra cobijada por el verde de Cojedes, y que tiene la particularidad «que hoy nos llena el pecho de un orgullo profundo”.
Destacó la docente, » de este mismo suelo brotaron dos hombres que tomaron rumbos distintos, pero que llegaron a la cumbre en sus respectivos caminos: la palabra y la sabiduría de Monseñor Ramón Antonio Linares Sandoval, y la destreza y el coraje recio del campeón, Juan Delgado.
Pero Vallecito no solo es tierra de oración; es tierra de llano y de toros coleados. Y si Monseñor conquistó las almas con la cruz, hay otro hijo de este pueblo que conquistó las mangas de Venezuela con la fuerza de su brazo: Juan Delgado, fueron las palabras de la maestra.
Los aplausos se hicieron sentir en el Templo, quienes participaron percibieron en su corazón el mensaje de la docente, «Monseñor y Juan Delgado Nos demuestran en el altar, con la paz del Evangelio; el otro en la manga, con la adrenalina del filo de lomo. Ambos son campeones. Ambos son bendecidos”.

