El politólogo y humorista Laureano Márquez compartió una profunda reflexión este 5 de julio de 2026, al cumplirse 215 años de la Declaración de la Independencia de Venezuela. El intelectual invitó a la ciudadanía a redefinir el significado histórico de esta fecha, proponiendo alejar la efeméride del terreno estrictamente militar para devolverla a sus raíces ciudadanas. Márquez recordó que el hito de 1811 fue un acto enteramente civil, un matiz que la memoria colectiva suele desdibujar al asociar el día de forma automática con batallas y conflictos armados.
Para el analista, la esencia del ser venezolano se ha construido a pulso civil durante más de dos siglos de historia nacional. En su mensaje, destacó que la civilidad venezolana ha dado numerosas muestras de inteligencia, coraje y compromiso con el destino del país desde 1811 hasta el presente año 2026. Hizo un paralelismo emotivo al señalar que ese compromiso se evidencia tanto en las manos que se alzaron en el pasado para aprobar la independencia, como en aquellas que, desnudas, se hundieron recientemente en los escombros para salvar vidas.
Márquez fue tajante al señalar que la realidad actual del país no da margen para festividades, afirmando de manera directa que la nación no está en condiciones de celebrar. Lejos de un espíritu festivo, extendió un anhelo colectivo para que el país pueda volver a conmemorar su emancipación más temprano que tarde. Concluyó que el proyecto original de la independencia fue una construcción nacional realizada desde el debate de ideas y el sueño de libertad y justicia, una edificación que, a su juicio, aún reclama el esfuerzo de todos los ciudadanos.
Fuente: Declaraciones públicas de Laureano Márquez

