El estado Cojedes se viste de luto tras la partida física de Federico Reyes Pereira, una de las figuras políticas más emblemáticas y respetadas de la región. Nació en Tinaquillo el 18 de julio de 1930 y partió al sueño eterno este jueves 9 de julio. Este hecho ha generado un profundo pesar en toda la colectividad cojedeña, la cual recuerda con profunda gratitud a un hombre que consagró su vida al servicio público y que representó con orgullo y altura a la entidad llanera como senador en el extinto Congreso Nacional, dejando una huella imborrable en la historia legislativa del país.
Reyes Pereira, líder histórico del partido Acción Democrática, asumió las riendas de Cojedes como gobernador, gestión que se caracterizó por el impulso indetenible del progreso regional. Bajo su liderazgo se ejecutaron obras civiles de gran envergadura que transformaron la infraestructura local. Entre sus legados más palpables destaca un ambicioso plan de viviendas que dignificó a miles de familias y que, hoy en día, la colectividad sigue recordando como un hito de justicia social y eficiencia gubernamental.
Más allá de su exitosa gestión regional, Federico Reyes Pereira fue un incansable y valiente luchador por la libertad y la democracia en Venezuela. Su firmeza ideológica lo llevó a enfrentar la persecución política, sufriendo el rigor del encierro en la temible prisión de Guasina y, posteriormente, el camino del exilio. Estas duras pruebas forjaron el carácter de un líder inquebrantable que jamás doblegó sus principios frente a la opresión.
Con la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en 1958, retornó al país para integrarse de inmediato a la reconstrucción democrática, consolidándose como un unificador y un referente político fundamental. Hoy, Cojedes y Venezuela despiden no solo a un exgobernador visionario, sino a un héroe civil cuyo testimonio de vida permanecerá como un faro de inspiración para las futuras generaciones de servidores públicos.

