El director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, afirmó que la reconstrucción del sistema sanitario venezolano tras los terremotos del pasado 24 de junio debe transformarse en una oportunidad estratégica para corregir fallas estructurales históricas. El organismo continental confirmó que se encuentra en la fase de transición hacia una recuperación acelerada junto al Ministerio de Salud local. El plan busca no solo restaurar la infraestructura afectada, sino resolver problemas crónicos subyacentes como los cortes de energía eléctrica y las severas limitaciones en el acceso continuo a agua potable.
La evaluación técnica realizada por la OPS en 73 establecimientos de salud reveló que únicamente tres hospitales registran daños estructurales graves que impiden por completo su operatividad actual. No obstante, el informe advierte que la gran mayoría de los centros inspeccionados ya arrastraba un deterioro administrativo y operativo crítico antes del desastre natural. La cooperación técnica internacional se enfocará en el reforzamiento físico de hospitales y ambulatorios para garantizar que la red pública recupere su capacidad de atención plena bajo estándares de mayor resiliencia.
En el ámbito epidemiológico, las autoridades sanitarias descartaron la existencia de brotes infecciosos de gran magnitud derivados del hacinamiento actual y las condiciones de vulnerabilidad post-seísmo. Sin embargo, el director Barbosa enfatizó que la prioridad inmediata para contener amenazas sanitarias se centra en asegurar la cadena de suministro de medicamentos esenciales y ampliar las jornadas de vacunación en las zonas afectadas. La estrategia busca mitigar los riesgos latentes mediante la vigilancia epidemiológica constante y la estabilización del acceso a insumos básicos en las comunidades desplazadas.
Fuente: Dirección de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)

