El partido político Unión y Cambio instó a una revisión profunda de las embajadas y consulados de Venezuela con el objetivo de garantizar atención legal y oportuna a la comunidad migrante. El dirigente Giulio Cellini recordó que, según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas, la diáspora venezolana podría ascender a ocho millones de personas, quienes requieren asistencia en materia consular y necesitan contar con sedes habilitadas para registrarse ante eventuales procesos electorales.
Asimismo, la organización política propuso formalmente la reinserción de Venezuela en los principales organismos de la comunidad internacional. Cellini calificó como un hecho impropio que la nación se mantenga al margen de los controles jurisdiccionales internacionales, una postura que, a su juicio, rompe con la tradición diplomática que el Estado venezolano sostuvo durante décadas antes de abandonar dichos espacios de supervisión regional.
Para revertir este aislamiento, el portavoz enfatizó la necesidad de tramitar el reingreso del país al Sistema Interamericano de Derechos Humanos como un mecanismo de transparencia y protección ciudadana. Del mismo modo, el partido planteó la reincorporación formal de Venezuela a la Organización de los Estados Americanos (OEA), describiéndola como la plataforma multilateral natural para el desarrollo político y democrático de la nación.

